Me pregunto si habrá una profesión lejos de la informática.
vivo rodeado de tecnologías que no me gustan. Quizá un dìa cambie pero dejarán de gustarme las nuevas y será un nunca acabar.
La verdad, es que desde hace pocos años he entrado en una fase de cansancio del mundo. No hay marca de nada que me convenza, ni grupo de mùsica que me apasione, juguete del que no me canse, ni, qué se yo, mujer a la que quiera dar mi sangre.
La adultez, palabro mío en despectivo para nombrar a eso que otros llaman la edad adulta, traerá esto a todo el mundo... o al revés: lo que en mi es un aburrimiento inestable, inconformista o inquieto en otros será un casi imperdonable sanchopancismo que les lleve a diluirse en el rìo de extraños a mi mundo que, iguales entre sì, gritan mucho y raro abriendo la boca y señalàndome mientras me paseo cantanding y silvanding por las calles.