No eras tú. No se quién podría ser pero no eras tú.
Como Pigmalión, quería que viviese tu vivo retrato en blanco marmol. Aquel que conserva mi memoria, pero no eras tú. Era otra, otra cosa. Que no siente lo mismo. Que mira sin ver.
No eras tú.
Tú has muerto. Y esta noche, me despierto recordandomelo a mi mismo: No estás. Nunca has estado. Frío marmol. Triste recuerdo. Querida vida que no pude pagar.
Cierzo, niebla, humo, viento. Sean nubes, sean lluvias, laven lodos mi pesar.