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Los mitos de este mundo

Está bien y nada digo, como decía aquel. Si hay licántropos en el mundo por qué no va a haber vampiros a la vez.

Esa gente que dice que de qué viven los zombis cuando no comen y tal, grandes discusiones filosóficas de borracheras que acabas echando de menos el resto de la semana o riéndose de ellas hablanding con los colegas.

Aun quedan mitos en el mundo.

Una vez, en el curro, una jefa hablando con el jefe de no se qué historias, que sólo pude coger las últimas palabras, ella decía "¡ay! ¡que ya no quedan caballeros en el mundo!". Inmediata la respuesta de él: "También mi madre me convenció de que hay mujeres decentes...". Qué risa.

Está bien y nada digo.

Ocurre que la gente, hoy día, no tiene mirada crítica. No saben qué es el bien ni el mal. No qué es bueno ni malo, que para gustos no hay nada escrito. Tengo cierto criterio, tribulación mía, para eso de la música en que cualquier canción puede ser apreciable por horrible que sea. He escuchado canciones feas de cojones y hechas con muy mal gusto... Pero que me hicieron gracia... Me aborrece subir las cancioncillas que tengo de colección, "rips" de discos en pizarra, del año en que Cristo perdió el tambor, pero que me son tan simpáticas que quizá en esos minutos del día en que uno quisiera cruzar la calle y tirarse a la bahía de Santander, da gusto escuchar. Hablan de yucas, de pipas, de melcochas... Hablan de fantasmas, de rascayús, de borrachos y amorios imposibles. Hablan de fúbol, de besos en una casita chiquitita en Canadá. Hablan de una mula en una pradera, de un ratón vaquero. Cantan a una vaca lechera, a un limpiametales...

Así que del gusto no hablamos, hablamos del bien y del mal. Del cielo y el infierno. Cosas que no deberían afectar a hombres de mundo como Vd. y como yo, querido lector. Hablamos hoy del criterio y moralidad, de haber alguno. De la dicha que sería poder entendernos todos con un sólo rasero inalienable, matemático y perfectamente definido.

Quizá ese sería un mundo aburrido en el que nadie tuviese una disparidad de conocimientos. Nadie puede saber todo y, por tanto, nadie lo sabe. Pero es que nadie tiene el mismo criterio y, lo que a veces parece de sentido común, cae en ese pozo de la desesperante inanición de palabras. Digo inanición porque las palabras se comen, no se escuchan. La gente las traga sin masticar, sin pensar, sin leer, Pasan los ojos por líneas de letras que nunca dicen nada y, en la extraña circunstancia en la que lo dicen, no convencen. Quizá por eso tanto santón, tanta biblia, tanto salvador de la patria, mirusssssssssshted, acaba bien en este mundo en el que sabemos, por otra parte, que todos acabamos mal.

Sería este un mundo "monotodo" y monótono en el que nadie pudiera hablar, borracho o sereno, en diferencia de otro o de terceros. Quizá en eso me equivoque. De gustos, nada escrito. De colores tampoco. A sabiendas de este esperpento con el que nacemos, de esta dicha por un lado o desdicha por otro... Dicha por el tener algo de qué hablar y desdicha por nunca llegar al punto de entendimiento... A la vista de los hechos, decía, ¿cómo comprender al otro?

¿cómo?

Y es que, no lo puedo comprender...

Conozco personas, personas con mayúsculas, buenos paisanos que han pasado una vida entera en menos de lo que yo sólo pasé estudiando. Personas que han tenido y perdido, que han hecho negocios, escrito un libro e, incluso, tenido un hijo. Personas que no son mejores que tú y que yo pero que me lo parecen. Son más altos y más guapos. Esa gente que miras y admiras en un pedestal porque nunca dan un brazo a torcer pero nunca les falta una mano libre que darte cuando se la pides. Más allá: gente que va repartiendo manos sin pedir y de las que te sientes siempre en deuda porque, rareza mía, calculo el bien del prójimo en cuánto puede dar sin deberme o en cuánto puedo dar sin que me pida. Quizá este sea un baremo equivocado, cosa que ya me dijeron... Quizá hice mal en, simplemente, publicar lo que mi mente piensa: Nunca digas lo que piensas porque si dices lo que el otro quiere escuchar, igual echas un polvo gratis.

Conozco personas y personas. Retomo el tema. Conozco gente a la que esa vida tan larga y corta les ha hecho señores de bien. Que han vivido trastadas inimaginables por un tipo tan reprimido como yo. Que hoy se enfadan cuando ven a un criajo dañar propiedades públicas y privadas pero que te cuentan riéndose aquellas burradas que la juventud, por mal nombre estulticia, les hizo cometer. Tropelías de chiquillo que no quedaran mal de no ser porque cuando les preguntas qué edad tenían, te responden que veinti...

Y es que la edad del pavo antes no llegaba a la mili... Y la mili no llegaba a los diecinueve...

Y toda la mierda esta, mal redactada que acabo de escribir viene a otro cuento. Podrás, me comentaron, decir que es una mierda... y es una mierda, lo tengo que reconocer. Esa puuuuta película para criajas (criajas, ojo) de los vampiros y los hombres lobo, cuidao que hay quien hasta se enfada si dices hombres lobo o licántropos... Porque, a lo que se ve, en los libros (¡porque hay libros!) dicen que no son licántropos... Fue simpático aquel día que me corregí a mi mismo y dije: "Vale, pues zoántropos", cosa tras la que hubo que responder lo de búscalo en la RAE que es gratis por internez...

Bueeeno... La cosa está, resumimos, que ya me estoy cansando de escribir, en que esa película gusta a jóvenes y mayores... Pero me critican ver películas del oeste. Westerns. Esos en los que alguien llega y nadie sabe quién es. Esos en los que están a dos días de casarse cuando llegan los indios (¿que ahora ponen zombis? ¿y cuándo importó tanto el mcguffin?). Etc... Que estamos resumiending...

Y siempre son las mozas, hombre. Ahí está el tema. Esas películas del oeste son "machistas". ¿y la percepción histórica? ¿y la cultura que la implica? ¡Qué cojones!

Y fijo que me dirán que Don Quijote era machista, fascista, racista y franquista. ¡Hostias!. ¿Pero qué me estas contando?

Al parecer las mujeres de las películas del oeste no saben más que gritar cuando llega el peligro. No viste las mismas películas que yo, me temo. Bah... bastantes vi. Ahistá la cosa. Te falta escuchar "la mujer completa" dwel Trío Guadalajara, antes de decir que lo del venao tiene gracia.

Por lo que se ve, el ser una moza quinceañera desas a las que el vaivén de su chochito le va y le viene de un mozalbete vampiro a uno que no y de un gitano a un payo y de un zombi a un ladrón y de un monómano a un chavalete afeminado. La cosa (siempre hay una cosa) la cosa está en que nadie ve que la pavita en cuestión es una vela al viento, un barco al pairo, una pluma al hálito más débil. Llevada, dejada, sin voluntad, a su carne a la niebla que la "cubra" (en el mal sentido). Dejada traer por la fisicidad, por la carne, por la tierra, por la mierda que cubre el mundo.

Así se ve a la mujer hoy día y, digna ella, se aferra al baluarte y no hay ningún recodo del camino donde no salten tres o cuatro a la yugular que desprecie esa imagen. Esa imagen pasiva que tanto desprecian en el western que creen que han visto. Esa de, cito textualmente, señores, que conozco gente de todos las calañas que saben decir cuando quieren: "tacto cálido y suave con pelo natural y tres orificios de placer". Esas mujeres de hoy en día que basan su feminismo en ofenderse de lo que son, en no querer ser iguales, en ir de ese tipo de víctima que son los nacionalistas para la que todo fue agravio y no hay realidad sin confusión de palabras.

¿dónde está el rasero? ¿dónde la moral? ¿cómo puede haber cristianos que no crean que haya un absoluto de términos en portarse bien? ¿cómo hay mujeres que no ven con los ojos de un hombre cabal? ¿cómo hay hombres cabales que no aceptan la mirada de la mujer?

¿cómo es que yo que, ni gano ni pierdo nada, que para mí la mujer no tiene tacto cálido, ni suave, recibo respuestas malas a mis razonamientos? No iba a ganar nada, señores, sólo estábamos hablando.

Está bien y nada digo. Son sólo mitos de este mundo.