Están por todas partes. Nos ahogan en las calles, en pasillos públicos, trenes... No paran de llegar, cada vez hay mas y no me lo explico.
Los alienígenas nos rodean. No es que uno sea racista, que lo es, es que uno no soporta el comportamiento de los demás. Habrá que ser tolerante y todo eso que dicen, pero no cuela, por Dios. La cosa no es que sean sudacas ni tanos, señores. Los de aquí, pálidos y rubitos hacen buenos al resto.
Van por ahí con aparatejos a todo bombo en la mano haciendo ruidos extraños y desagradables. Suenan palabras ininteligibles y, de pronto, un "tu puta madre" o "te follo despacio" que es cuando te preguntas si de verdad hay gente que cree que eso es música.
Llevan gorra con visera por la noche... Perdón... Vuelvo a empezar... Llevan gorra con visera y gafas de sol por la noche a pesar de que lo uno sea absurdo y lo otro gilipollas. Es más, no volveré a empezar, pero llevan la visera ladeada. Y, alguno conocido de conocido, paró a saludar y, tras decaer la conversación, aun siendo uno el tonto de los deportes que no sabe nada de ese mundillo, le suelto el si te mola eso del beisbol... Ni puta idea de sobre qué le estaba hablando... Pero llevaba una gorra de los yankys, con rallitas sobre blanco y toda la pesca...
Llevan cadenas. Llevan pantalones cortos el día de más helada que hay en el año. Llevan los calzoncillos al aire para hacerse los modernos a pesar de que es una conducta aprendida de los homosexuales, que serán guays, pero que se "ofrecen" en las cárceles de yankilandia donde está prohibido el entenderse... Y enseñan los calzones para esquivar las miradas de los guardias sobre otro tipo de comportamientos, pero significando lo mismo. Machotes... O Machitos...
Estamos rodeados. Están vivos. Compra. Bebe. No leas esto.