El "problema" catalán es una necesidad inventada. Todos, mas o menos, sabemos la historia. Quien se deje engañar con esas cosas, hoy dia, es porque quiere.
El problema es una religión de relativamente reciente invención, heredera de la confluencia y coincidencia de una guerra mundial que no se llamó así con el nacimiento del romanticismo que exaltaba razas y paisajes por encima de las personas.
Ocurre que, in illo tempore, se comenzaba a pintar paisajes por pintarlos y decir esta es la sierra de tal, grande tesoro oculto a la vista por la civdade de cual. Y los paseos de monte y prado enamoraban a las ricas por parte de los ricos. Entre medias, se malinterpretaba la insurgente ciencia que, con sus neologismos y teorías incomprensibles pero que empezaban a dar la cascada de conocimientos que desde Galileo y Newton los duchan a diario.
El resto del mundo, los legos, verían aquello como el chavalín de dos años que coge un lápiz hace aritos en un papel creyendo que escribe.
No olvidemos o, recordemos, que de todos aquellos que escribían sus "cargo cults", entonces, nacieron todas las nuevas religiones que rigen el mundo hoy: comunismo, capitalismo, nacionalismo, racismo.
Cargo cult es un término un tanto extraño pero con lógica. Se llaman así las imitaciones de palo, nunca mejor dicho, a la vida que hacían en las islas del pacífico cuando los ejércitos beligerantes las abandonaron. Enamorados de las mercancías que aterrizaban en los vientres de los barcos y aviones cargueros y, ante el cese de las transferencias, practicaron lo que practicaban antes de llegar los militares: si, antes, al llegar la primavera hacían qué se yo qué en celebración de la venida de las flores... ja... Los nativos empezaron a construir pistas de aterrizaje, torres de control... Tallaban radios en madera cuyo funcionamiento en el artefacto original no podía ser mas que msgia. Hasta hay un culto repetido de vez en vez en el que se repiten los lloros y el entierro de un soldado muy celebrado en su día en alguna de esas tierras perdidas.
Todo eso por ver si se repetía el aterrizaje de alguno de aquellos aviones mágicos que traían chocolate y utensilios de metal a donde no se sabía ni cómo ni con qué obtener esos bienes.
Así que, qué cojones... Si los científicos se inventan palabras y dicen que con este y ese dato se puede predecir aquel, yo también puedo. Sólo tengo que poner tablas, listar hechos y decir que aquello llama a esotro. Punto. Soy un científico y sentarme puedo a verlas venir.
Hay o tiene la historia tal cosa como una interpretación materialista pero de todo lo escrito por los teóricos comunistas, nada hace pensar que la anulación de la individualidad bajo los intereses de un dictador o de una recua de ellos haga bien a nadie.
Quizá sea extremadamente beneficioso para el mundo en conjunto que las naciones comercien porque, jaja, mientras se entretienen, no se pegan tiros. Pero de ello no se sigue que esto beneficie a todos, ni por igual, ni por asomo ni, carajo, por el toque mágico de la mano invisible aquella...