De vez en cuando salen falsas monedas. Se las puede llamar monedas falsas. Es lo que son, monedas falsas. Pero se escandalizan y ofenden por el término.
Las monedas que te tratan como al perro no van a pedir perdón por tratarte como al perro, despues de todo, son lo que son y es su naturaleza el ser así. No van a pedir perdón por ser como son.
Es como aquella fábula en que la rata salva al zorro de morir ahogado y, cuando el zorro se la está merendando aun pregunta la rata que por qué se la come si le acaba de salvar la vida. Agradezco en el alma que me hayas salvado, dijo el zorro, pero soy un zorro y como ratas.
Moraleja: que alguien invente ya el repelente para gilipollas.