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Beltenebros

Enterrado en el tiempo
Ha perdido el valor
Para escapar de su celda
El héroe sin ilusión

En sus ojos apagados
Hay un eterno castigo
El héroe de leyenda
Pertenece al sueño de un destino

Se parece esa canción a aquel relato corto que leí una vez de un señor que hacía creer a su mujer que era detective privado mientras en una oscura oficina lejos de casa escribía novelas de esas de a duro sobre detectives privados. Es mi opinión, claro, es mi lectura.

Hoy mientras dibujaba esos dos nuevos dibujos que me he atrevido a poner en internez ya que lo que llevaba haciendo era no publicar (últimamente la tropa no tiene moral ^^). Pues mientras dibujaba, como decía, he estado escuchando a esos, los Héroes del Silencio.

A uno no le gustaban. Este viernes fui al concierto de un colega del currelo que tiene un grupo en honor a estos y hacen versiones literales a las originales. La gente lo flipa, ¡les encantan!

Nunca fueron, como dijo Loquillo, santos de mi devoción. Tenían una canción, de las decenas que habrán escupido, que me gustaba. Supongo que es este el sitio para decir que era Héroe de Leyenda. Ahora voy a intentar que me gusten, otra vez eché voluntá por otro grupo que le molaba a la gente por ahí y no hubo manera, eran unos groseros de mierda y tampoco eran buenos para nada ^^. Los oiré un par de veces más a ver qué canciones salvo y cuales van a formar parte del “staff” de mi disco de 300 gigas de relleno hasta que me harte de tenerlas ahí para borrarlas. Por ahora no me hace falta sitio todo allí en una esquina.

Me ocurre una cosa y es que me harto enseguida de una canción, un grupo o un, así llamado, artista. Y por más que quiera, no soy “fan” de nada. Así de mañanas me levando con los bititis y me duermo con Radio Futura… Porque soy así de raro.

Desde que en tierras castellanas ponía los cascos para no aguantar los rebuznos de mis compañeros de trabajo, cogí la costumbre de escuchar música mientras currelo (depende en qué). Sigo haciéndolo mientras no tenga que estar atento a que me llamen para uno u otro motivo o no tenga que hablar con nadie. Las mejores jornadas son esas en las que te metes en el teclado, pones a tope el winamp en aleatorio y llega la hora de comer sin haber pensado cuántos latidos quedan a tu corazón ni cuántos de esos marcan o han marcado mal el compás.

Pero me hartan todos. Tiene que ser aleatoria la reproducción. No me vale poner un disco entero seguido, fijo que entre medias le meto un par de saltos.

Me voy, como siempre, por las ramas. Estaba escuchanding a los Héroes del Silencio. Me dije que tengo que tener la mente abierta. He visto últimamente cómo descubro nuevas músicas debido a esto de abrir la mente. Abro la mente a nuevos razonamientos mientras lo sean. Así no veo bien religiones ni causas de fe como nacionalismos, que la gente vote al Pepé ni los vegetarianos.

Comunico al público que no me desagradó del todo la audición, maldita sea, y que voy a ponerlos otra vez mezclados con otros, tanto de la época como anteriores y posteriores. Bumbury no me cae bien. Tengo que leer algo sobre él a ver qué me cuentan.

He notado que tienen una canción, creo que se llama Decadencia o algo así, en la que ponen fragmentos de otras canciones a las que supongo están haciendo un homenaje, como Hound Dog y una de Radio Futura que se llama La Mala Hora. También una mejicana que no se cómo se llama que es un himno popular de uno de los estados de Méjico. Esa la salvo. Esa me da que pensar.

Pienso, como siempre. Pienso en toda esa gente que conozco que son de lo que llaman “fan” de Héroes del Silencio, que se saben las canciones, que las gritan, corean, piden en los conciertos… Y que dicen “Elvis está mejor muerto” o “¿quién cojones es ese?”. Y pienso en el guiño a sus compadres zaragozanos, los Auserones. Y pienso en cómo se ríen de su audiencia que es “fan” “fan” hasta el punto de ser de ellos como pueden ser del Sporting, sin razón ni conocimiento.

Uno no es fiel a estas cosas. Me acuerdo de tal canción y la pongo. Me acuerdo de tal grupo y busco sus canciones.

Así uno sigue con el son de los muertos oyendo la voz de los que fueron que sigue siendo la mejor voz y a la que debemos lo que hay.

Uno es fiel a sus ideas. Las ideas no son lo que nos digan que tienen que ser. Uno es fiel a decidir. Uno es fiel a un amigo, si amigos hubiera. A una mujer si mujeres hubiera... Que las hay, pero no fieles a su vez.