Iba a dejar House. Sí, lo iba a dejar de ver. Hubo un par de episodios que me dieron pena, hasta hacían chistes malísimos que me parecieron gilipollas. (WARNING, SPOILER AHEAD!!) (Sí, no leáis, que voy a tirar de la manta). Hasta que llegó el del martes.
Hay un lio mental entre los guionistas que nunca se aclaran sobre si House era ya desagradable antes del infarto muscular o vino la cosa con el dolor. Según qué personaje y según en qué episodio, no están de acuerdo en si siempre fue así o en si el dolor de la pierna es lo que le hace ser un homini lupus.
Después de un par de episodios en los que sí, estuve entretenido y tal, pero no con entusiasmo, porque me fastidia la vuelta al percal ese de, vamos a quitarle el dolor quince minutos y que vea la gente que es un médico de los mejores para con el paciente hasta que le jode aguantarles porque le duele la pienna... Que estaban bien, porque parece hasta más perro cuando se afeita, el hijolagrán. Pero no, visto de lejos y con perspectiva, me mola más que busque las cosquillas a los demás a que se las busquen a él. Así que al grano con el asunto y que le entretengan con enredos. Su vida es la que es, lo dijo él al final de uno de esos episodios, dijo algo como me quedo con el dolor, dijo: "esto es lo que hay". No hay más vida, y hay a quien se le acaba y ni siquiera le ponen "Fini" y los créditos.
En el episodio del martes, Kutner llega tarde, muy tarde... No llega. Van a buscarle a casa y le encuentran decúbito prono con agujero de bala en la sien en trayectoria ascendente. Tras estudio pericial, se dictamina suicidio.
Entonces, como dijo Larra, la mente humana cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer. Nadie, ni Greg House, se explica el por qué de esa muerte. Un tipo alegre, dicharachero, con aficiones, distraído y entusiasmado con aquel trabajo suyo, pasa al plan B.
Alguien, House, que ni en un millón de años se hartaría de vivir, aunque fuese aburrido, aunque fuese con dolor. Dijo que es mejor una mierda de vida que ninguna. Que no ser, que la nada, que dejar de existir era mejor que seguir sintiendo. Que eso de abandonar el universo, el todo, por la nada, por muy mal pintado que venga el todo a los ojos de cada cual, es una tontería. Alguien como House es incapaz de comprender la veleidad de la mente humana. Su teoría psicosocial era… ¿Una divagación?... Era un apartar la razón primera de su cabeza. Su teoría sobre los padres, otra estupidez. La razón primera es la casualidad, un tropiezo, un desequilibrio que para otro podría ser temporal, te mata. El absurdo de la existencia explica la futilidad de la vida y lo tonto que es morirse y que unas decenas de células controlen el latir de todo el corazón, el peligroso filo por el que caminamos desde que nacemos… Los pocos genes que nos separan de la irracionalidad, del calor de la inconsciencia.
Visitó el apartamento de Kutner y no encontró nada, nada se le pasaba. Ante un jardín como aquel que el explorador encontró en África, House buscaba un jardinero. Si no quería suicidarse es que le han asesinado. Así que empezó a buscar teorías conspiratorias en contra de Kutner… Y todos los hilos de los que las sostenía se iban cortando.
Le vimos al final del episodio con la espinita clavada mirando los muebles, los cuadros, las fotos del pasado. Viñetas de lo que fue, sombras que no dicen nada, no explican el por qué.
Mi colega Julián decía de River Phoenix, o como carajo se escriba, que una mala noche la tiene cualquiera. Quizá fuese sólo eso, una mala noche, una decisión tonta tomada a la ligera con consecuencias fatales. O quizá no.
Quizá ocultase algo. Quizá esa fuese una muy mala noche de entre muchas malas noches y aquella la decisión mesurada, pensada y traída al punto culmen de un plan magistral para conseguir el olvido. Suicide is painless, cantaban a los créditos de MASH, ¿Quién se acuerda de MASH?
Iba a hablar de otra observación acerca de House peor me despisté. La escribo mañana.