
Al mocín de la peli, últimamente le da por escuchar musica viejisimérrima, hasta asco da de lo vieja que es. Pero es que no hay nada mejor para empezar bien contento el día que escuchar aquellas canciones tan inocentes de tiempos en los que a los aviones aun se les llamaba máquinas voladoras y, quizá con la esperanza de darle aquel toque modernillo, a los carteles que anunciaban las nuevas grabaciones, les ponían una imagen del aparato de los hermanos Wright.
Con letras que hablan mal de negritos, de moros. Con aquellas letras que insultan sin ningún pudor o que tienen la picardía de llamar “jarro”, “vitamina”, o “yuca” a cualquier cosa. Son tanto de uno como de otro. Quizá haya gatos al acecho de un balcón como tan pronto una niña quiere un coche.Pues curiosidades de la vida caí con pachuco. Pachuchos eran unos “rebeldes” chicanos que tenían un medio dialecto, estilo de vestir, calzar y de tocar música. Aquella música en la que eran los moros del swing, un swing sucio pero rápido y de letra estúpida porque a la barra entre dos idiomas la cosa no debe mejorar más. Aun así, ahí quedaron y el peso de aquella cultura debe ser inconmensurable en la creación de lo que luego vino a ser el rock’n’roll y un blues rápido que hubo antes que yo no llego a distinguir del rithm y que me gusta tanto como aquel.
Y sí, ahí en esas formas de vestir, vi la referencia a la vestimenta del músico ambulante de El Canto del Gallo que dibujó Max para el maxisingle de Radio Futura. Ahí dejo la imagen, comparen y díganme si no.
Salú.