no hay otros puertos, hay otros viajes. no hay más que mirar, escuchar, orar a los muertos, rezar, pedir a los frailes. no hay otras vidas, hay otros mares. solo queda andar, avanzar, pagar los boletos, tirar, arrear, estirar los arreos.
y allí seremos humo y sombra y allí el hogar que no quema. llegaremos un día y tú pedirás y se dará lo que quieras, poco importa, nada pido, nada es. nada importa.