ya al final de esta semana de pecador, mientras cansado y decrépito como el mundo espero la llegada de la inefable oscuridad que traerá el descanso a este cuerpo mortal, escribo para tí. XD
querido diario.
aunque sospecho que ya nadie viene a posar sus ojos sobre tus letras que son pulsadas por mí. me vales como tantas cartas que encierran botellas, para traer aire a mi burbuja para que siga rodando como función al infinito, sin tocar nunca la superficie.
valgas tú como antes decía un "tú", "tu" o "ti" queriendo pensar que una vez pudiera de viva voz pronunciar un nombre. Vale bien, al menos para mí que vivo de cuento y esperanza, de pensar aun en ese gesto nervioso que pude ver no ha mucho del pelo largo y liso dejado caer sobre un sólo hombro enredándose en los dedos de mi deseo. valgan los nervios para dar esperanzas. Sea el cuento de mi imaginación el sueño de un porvenir, escriba alguna vez mi memoria y no mi corazón como esta vez, como todas.
y diga una lengua con su caricia lo que nunca podría decir rasgando su propio paladar para gritas un nombre, una esperanza.
y pueda un diente tocar por no ser hueso. y pueda una uña acariciar por no ser plana queratina. Puedan mis dedos llegar a vivir calientes enlazados en nudo infinito entre tu pelo, entre tus manos y haga cabaña por fín este pobre, pobre, Robinsón en la costa de tu piel rociada por la salina e incansable brisa que supongo a tu hálito precioso.
Preciosa, preciada, como nunca un mortal te habrá pensado pues quien adora, ama espectante y nunca habrá nadie que te tome de hecho sin sentir lo que alguien tan ajeno sintiera. Cuando tener sea un verbo del hombre y no sólo digno de un dios.
Al principio es un verbo y vivir no es nada.