Pasa por ir donde nadie te llama, acabas viendo a quien... Bueno, querías verla, pero quizá luego te arrepientes. Es una contradicción de esta vida, de la vida. Siempre desear y siempre arrepentirse de lo que tienes. Como aquel chaval que lo pasaba fatal pero segúia quedango a tomar el café con la que era su más querida posesión aunque ya no lo fuese. Ese momento, decía, era suyo y no de otro. Seguía teniendingla para sí sin saberla suya.
puta vida esta.
porca miseria.
