No miento, es una revista. En realidad son muchas. Es un género. El nombre lo saqué de un programa de radio que escuché en tiempos en el que, en un capítulo, hablaban de la colección de revistas a las que me refiero. Son un éxito, venden como churros. Consejos para ser un felpudo y que te guste. La mierda vende y si te la tienes que comer, parece que vende más. Ya la ponen de tapa con el vermú en los bares de diseño y sale carísima.
Ocurre, así empezaba la frase, ocurre que, al venirme al sitio ese donde duermo entre semana, adelanté despacín y paseanding a un par de chavalas. Andarían sobre los veinte, tres abajo. Amarradas iban un tanto por delante de mí cuando pude escuchar que una iba leyending de la revista Ser Puta. Iba leyendo bla... bla bla bla... completamente entrecortada su voz y no por el ruido de la calle, mas bien porque no sabía leer.
La otra iba mirando también la revista paseando los ojos por el texto mientras la primera leía. Intentaba leer.
"Ocurre que...", llegué a distancia de poder escuchar lo que decían, "la es... espon... nnn... espontañita". Dijo "espontañita" una mujer hecha y derecha. Futura puta sin que nadie le tenga que dar lecciones. Que tratará a los hombres como al perro, o peor, sin necesidad o necedad de leer esos papeles. Da igual, dijo "espontañita", cojones. ¡COJONES!
Pero, siempre hay un pero, la otra corrió a corregirla en tono maternal, como diciendo, aaaaay... esta niña mía... y dijo, señoras y señores, redoble de tambor: "Espontaniedad"
¡Al arma!¡Llamen a la guardia! ¡Toquen bomba! No sabía dónde meterme, apretando el labio y esa media sonrisa de la que se acojonará la gente al verme pasar. Hoy no iba de negro, suerte tuvieron porque las corregiría.
"¡Eso!, ¡coño!, ¡espontaniedad!", dijo, reconociendo su ignorancia.
Y digo yo, ¡espontaniedad! ¡viva la espontaniedad! ¡hostia! ¡carajo! ¡cagondios! ¡cagonlaputavirgenmaría! ¡me cagon todos mis muertos! ¡espontaniedad!¡espontaniedad!
¡espontaniedad! ¡joder! ¡espontaniedad! ¡espontaniedad que algo queda!
Debería haber titulado el post "Espontañitas y espontaniedades" o "Cómo ser esputañita". Qué se yo, se puede inventar lo que sea hoy dia que llegas a licenciado, profesor universitario y no sabes leer.
"Espontaniedad para ser una espontañita puta", la revista iba a vender poco. Quizá no.