"¿Por qué el PP y la jerarquía eclesiástica odian tanto a las personas que deciden amar distinto?"¡Ja! ¡Con un par! ¡Ahí es nada!
Quizá este señor haya crecido con los valores dados por el Franquismo y, llegados a esta parte de la peli, ya no distinga natural de artificial. Continúa su relato de ideas proponiending que los peperos y la iglesia respetan a otros que han decidido vivir en celibato, y que por qué no iban a respetar los que "deciden" ser homosexuales.
Señor mío, creo que no soy homosexual. Pero no decidí nacer aunque puedo decidir cómo morir hasta cierto punto. Eso si, ¿por qué no respetan que yo pueda elegir la forma de morir cuando el cristo lo hizo?
Pero ese es otro tema.
Yo no elegí tener los ojos marrones, con lo bien que me quedarían verdes como mi abuela. No elegí tener que morir. Un homosexual no se decide un día a ser homosexual, a ver qué tal va esto que tanto hablan. No se cambia el personal como de la cerveza al vino. Y este señor pide el voto de toda esa gente insultándolos. Quizá sin querer pero los insulta.
Pero este es el país de los tontos. El país donde el que menos idea tiene sobre infraestructuras es el que propone e impone el trazado de carreteras, ferrocarriles y aeropuertos. Un país donde en una región pequeña la iglesia puede chupar casi veinte kilos del frasco al año. Donde todo funciona gracias a que los que están tirando del carro saben que tienen que tirar y cómo.
Cada día me da mas asco leer noticias o ver los telediarios.