Camino por esas calles olvidadas de la gente local. Esas donde sólo vive gente. Esas que ni yo recordaré por mucho que me centre en decir click y guardarme ese beso que se están dando en el portal, esa niñita rubia que corre tras una pelota de goma.
Paseo y miro sin ver, eso de que tanto acuso a la gente. Miro entre el humo y las lágrimas.
Luces de ciudad.
Y no estás tú.
Iré a por una birra.