Leo poco o nada y me pongo de excusa que estoy ocupado. La excusa real es que leer ficción no me entretiene como antes. Puede que haya perdido concentración o que no ponga tanto empeño. Tengo cosas con más poder en el recuerdo y que no puedo pisar mientras leo.
Prefiero, tonto de mí, aprender alguna técnica estúpida de cambiar colores en Photoshop o leer tutoriales sobre EJBs. Quizá algún día los use, pero tampoco lo hago por eso, me entretiene y me mantiene despierto, esas son cosas que me gusta aprender, no se qué clase de avería tengo por dentro.
Rememoré ayer con mi hermano una vez que volviending en autobús de la facultad a casa una guaja de... pues... tendría dieciséis añitos… El angelín dijo, literalmente: “menos mal que llegamos, me toy meando, tengo los ovarios llenos”.
Recordamos también a algún compañero de clase y quizá medio pariente lejano que, al llegar a segundo o tercero de BUP tartamudeaba las palabras al leer en voz alta… Y no por nervios… Más por no saber leer. Y alguno en el currelo he escuchado leer alguna noticia o enunciado sincopando las sílabas como colegial de primero de EGB (que ahora se llama ESO).
No se cómo se ha llegado a esto y casi no es tan preocupante cuando aún persisten cosas como las que voy a contar.
En este mundo en el que ya prácticamente nadie crece sin saber leer y escribir, es increíble que aún exista tanta superchería. Uno sabe leer y puede leer lo que quiera. De hecho, la gente lee muchísimo. Los ves en el trabajo con uno o dos libros los llevan de acá p’allá, en el tren, en el bus (¡qué mareo!). Leen páginas web, periódicos, revistas, prensa digital. Terminaron la EGB, la ESO o como carajo se llame, accedieron a la universidad y se graduaron o están a punto de hacerlo. Se casan, tienen hijos o disfrutan de la vida a su puta bola, toman decisiones, tienen una “cultura” con la que tomar decisiones y aun se escucha a una mujer de treinta y pocos decir:
“Fui buena un tiempo, pero na, me cansé, porque soy Libra y los Libra somos vengativos”.
Tócate los cojones, vamos a ver, que yo lo entienda que lleva siendo mala y poniendo a la gente como un trapo porque cree no se qué estrella que está a miles de años luz ha influido en su nacimiento…
Y peor, no es una, es ciento. Son todos.
Tengo una bombilla aquí al lado encendida… No… Mejor… Había una bombilla en una farola de un parque de Sevilla a mil kilómetros de donde yo nací cuya gravedad y luminosidad me influyeron puede que miles de veces más que toda la masa de Próxima Centauri que es la segunda estrella más cercana a la tortuga sobre la que vivimos… No digamos, qué se yo, alguna de esas constelaciones que hace ya siglos que no están donde las vemos.
No es no leer, es que leer no sirva de nada, ese debe de ser el analfabetismo del siglo XXI. Son los nuevos analfabetos, ¿son cultos - incultos?