Hoy va de muertes, memento homo, es el día de los muertos.
Dicen que dijo Edvard Munch:
“From my rotting body, flowers shall grow and I am in them and that is eternity”. Criamos amapolas y, por eso, nos hacemos inmortales.
Habrá muchas formas de obtener la inmortalidad, prefiero la de Woody Allen, no morirse. Pero, puestos, y ya que eso parece del todo imposible (por no decir que lo es), si por una vez pudiera escribir una canción como Yesterday o pintar las Meninas, un desastre de la guerra o la mano callosa que pide al cielo en el el Guernica… Sería inmortal.
Una vez, hablando del tema, uno habla de cosas muy raras a veces, dije que si alguna vez ayudé a alguien y este, gracias a eso mejora en su vida, algún día llegará en el que uno de sus actos estará guiado por lo aprendido aquella vez. Con eso sería inmortal, proyectaría mi existencia más allá de la vida de mi cuerpo.
Yo criaré amapolas y seré inmortal por ello. La señora (señorita en la época) no era enfermera, pero los ojos de un niño la recuerdan como tal, vende amapolas en la calle Penny junto a la barbería. Es un guiño a aquella mujer y a dos chavales que estaban con él un mes de otoño.
Recuerdo aquella fotografía que hice a una pareja de portugueses mientras nevaba en la plaza de Salamanca, empapado y sin frío. Sólo en la multitud. La describí, como una postal. No recuerdo sus caras pero quedaron grabados con la plaza, la nieve, la luz amarillenta de las farolas en la y, como en los créditos de alguna película, aquella imagen se graba y cae como una carta, una postal, dando vueltas sobre la mesa mientras que alrededor el mundo sigue funcionando. Y yo estoy en él y la vida sigue y mi mano sostenía aquella cámara. Quien sabe si aquellos señores siguen vivos aun o si de vez en cuando alguien mira aquella foto en la que no salgo pero estoy. Recuerdo la carta que escribí después y el teatro que me gané con ella. Era teatro.
Así un acto te lleva a Portugal. Una obra te hace inmortal como autor o como objetivo. Porque hay actores que aparecen en verdaderas obras de arte del cine. Porque hay modelos en los cuadros y las fotos. Porque hay personajes para novelas y para canciones. Así la madre de Paul McCartney aparece en Yesterday y así una enfermera vende amapolas para beneficio de los veteranos de guerra en Penny Lane.
Hoy, Beth Davidson, aun es enfermera y vende amapolas junto a la barbería de Bioletti, unas tres décadas después de su muerte.