El mundo no es para mí. No estoy hecho a él.
Ayer te ví. No sabía que pensar. Sólo estabas allí mirando a otro lado. Nunca se distinguir cuando me ningunean de cuando de verdad no me han visto. No he cambiado tanto en este tan poco tiempo que parecen siglos desde aquí. Sólo estabas allí.
La sensación... La sensación... La sensación pese a todo fue de contento en aquel momento. El destrozo vino después, como siempre. Pero el verte bien, el saberte como te vi, el tenerte cerca otra vez, cerca como siempre: lejos y con otros. Dios, pero estabas allí.
Y Dios que te ví. Mi cuerpo no parecía poder sostenerse, temblaba aun sabiendo que no iba a pasar ni cerca de tí. Pensar que me habías visto, pensar que me pensabas.
Que en el mundo pase esto a diario y que el mundo siga girando, como dice la canción.