- ¿Cuándo ha parado?, lleva ya dos días.
Miraba apoyado en el dintel, mojarse el vaso de ron, el hielo tintineaba contra el vidrio removido por las gruesas gotas de lluvia tropical. En una zancada se puso junto al vaso, se lo bebió de un trago, escupió el hielo y lo dejó sobre la mesa boca abajo de un golpe sordo.
-Ni el hielo enfría este agua - dijo mirando de reojo sobre el hombro atrás -, ¿Vienes?
-No. Llueve otra vez.