Quiero improvisar Casablanca. Quiero escribir Cómo conocí a vuestra madre. Quiero que mis palabras hagan reír y recuerden anécdotas pasadas. Quiero poder pensar que cuando escribo todo tiene ese sentido, que va a llegar a alguien.
Carajo, quiero que se me ocurra lo de la anécdota de la primera vez de Barney.
Mierda de mundo.