A tí que te disfrazas bajo la piel de otra persona.
A tí que sabes de mí lo poco que aquí digo.
que bebes en mis líneas cada día
que pintas tu cara en la de otro, me dirijo:
que hiciste de tu vida un alma rota
como yo naufragio contra el mundo que persigo.
A ti que quieres lo que muchos perseguimos
tú que fuiste de mi cuenta saco roto
tú que puedes lo que pueden los caminos
sendas que de lejos cuentan hoy mis versos rotos.
Cantando mi plegaria, rezo, lloro, me avecino
a pedir, como el perro ladra a Luna
Pedir, si se puede, como en otras
veces los lamentos repetidos
que traigas a mi vida la ilusión por simpatía
que es mi mente la que la tuya asemeja
y que siempre ya por siempre, cada día
sean quejas, más que quejas, los suspiros,
los que salgan de mi boca y los latidos
de tu piel contra mi piel lo reciba.